viernes, 25 de noviembre de 2016

EL LINAJE SAYAGUÉS DE JUAN DEL ENZINA


-->
Sobre la vida y obra de Juan del Enzina, dejó escrito don Marcelino Menéndez Pelayo en su Antología de poetas líricos castellanos desde la formación del idioma hasta nuestros días que el investigador “tiene mucho que espigar allí”.

Esta recomendación del ilustre filólogo, historiador, profesor y académico cántabro, propuesto para premio Nobel, hoy postergado cuando no considerado anacrónico y vituperado en ciertos ámbitos académicos universitarios, ha sido seguida por gran número de investigadores leales a la primacía del conocimiento científico y seguidores fervientes del método empírico de la búsqueda de la verdad.

Estoy convencido de que en la facultad de Filología de la Universidad de Salamanca también consideran válido el método heurístico para encontrar las soluciones adecuadas, tras el consiguiente proceso de búsqueda y verificación, a problemas pendientes de resolver. Pero de lo manifestado en varios escritos hechos públicos desde la mencionada Facultad, con motivo del reciente homenaje a Juan del Enzina, se deduce claramente que, al menos en lo que se refiere a la biografía de dicho poeta, se equivocan al atribuir sin base fidedigna ni autoridad alguna la naturaleza de salmantino a quien nadie, hasta el momento, ha podido demostrar que haya nacido en Salamanca o en su provincia.

En estos ámbitos, tradicionalmente, si una verdad no ha podido ser probada, no debe ser proclamada categóricamente, quedando relegada al difuso entorno de las hipótesis hasta que pueda acreditarse por fuentes fehacientes. Es por eso que los investigadores que han pergeñado la biografía de De la Enzina se han abstenido de señalar el lugar de su nacimiento al no poder afirmarlo con toda certeza, excepción hecha de Ana Cecilia Prenz (Universidad de Trieste) que lo sitúa en Salamanca. Barajando diversas hipótesis, los demás no han querido traspasar los límites de la mera atribución con ciertos visos de posibilidad. Aludiré solamente, por razones de espacio, a Manuel Cañete y  Francisco Asenjo Barbieri, junto con el ya citado Menéndez Pelayo.

De entre los lugares atribuidos, el que goza de mayor probabilidad, hasta el presente, es la villa fronteriza de Fermoselle (Zamora), último confín de la comarca de Sayago, cuna del dialecto sayagués, lenguaje rústico en el que (¿por casualidad?) basó Juan del Enzina la jerga que los pastores protagonistas de sus comedias utilizan. Pues bien, de esta villa sayaguesa partió el padre del poeta, Juan de Fermoselle, para avecindarse en Salamanca, en busca de mejores oportunidades para ganarse la vida. La fecha de esta migración la aporta en 1943 el que fuera catedrático de Filología en la facultad de F. y Letras de Salamanca, Manuel García Blanco (1902-1966), que dice tomar “de las investigaciones de mi compañero en la Universidad salmantina Ricardo Espinosa” (1894-1980). Y señala, refiriéndose al poeta: “Hijo de un menestral humilde, seguramente zapatero, que aparece viviendo en Salamanca hacia 1481”. Por lo tanto, en esta fecha nuestro poeta y músico, nacido en 1469, era ya un muchacho de 11 o 12 años de edad y natural de Fermoselle, puesto que su familia residió y no se movió de allí hasta mudarse a la ciudad del Tormes.

Nadie hasta ahora ha aportado una hipótesis más documentada y que pueda ofrecer mayor crédito. Por consiguiente, hoy por hoy, tampoco nadie debería considerarse legitimado para usurpar, sin pruebas más autorizadas que las que aquí se anotan, el linaje de fermosellano, sayagués y zamorano de este esclarecido poeta. 

Perseverando los salmantinos en su más que improbable atribución en beneficio propio, además de equivocarse, estarían trocando lo que sentencia el conocido proverbio latino “Quod natura non dat, Salmantica non prestat” por este otro, en absoluto conveniente para su prestigio: “Quod natura dat, Salmantica eripit” (En español: Lo que la naturaleza da, Salamanca lo quita).

miércoles, 19 de agosto de 2015

EXPOSICIÓN JUSTO ALEJO, DEL 16/08 AL 31/09 EN FORMARIZ DE SAYAGO

Formariz de Sayago, pueblo natal del poeta zamorano Justo Alejo, le dedica una exposición conmemorativa en el marco festivo del año en que se celebra el 80º Aniversario de su nacimiento. Del 16 de agosto al 30 de septiembre, se podrá visitar todos los días de la semana de 20 a 22 horas.

La vida y la obra de un poeta son indisociables. Una y otra se imbrican existencialmente en una unidad original y solidaria en la manera de ver, de crear, de imaginar, de sentir.
La muestra que se presenta en las viejas escuelas del lugar (cruce de la carretera de Muga con la Palazuelo) pretende dar a conocer la vida y la obra de este poeta mediante una exposición en la que están presentes paneles explicativos de las etapas más significativas de su vida (Formariz, León, Valladolid, París, Flechas de Aliste, Madrid), así como objetos de su uso personal, por una parte. Y por otra, originales de algunas de sus obras, primeras ediciones de los Pliegos Vallisoletanos y de sus libros, documentos, etc.
El aspecto didáctico que representa todo el conjunto se engloba en una recreación etnográfica de útiles de la vida campesina de la época, tan amada y presente en sus composiciones, tanto en verso como en prosa. El campo zamorano y sayagués es uno de los centros de interés de su obra y una preocupación vehemente su despoblación, su abandono, un pronóstico certero que él vislumbró, le hizo sufrir y sentirse "desertor de los suyos" por tenerse que ganar la vida en la ciudad. De ahí que "la soledad del campo" sea el leitmotiv de exposición.
"Justo Alejo. ¡Velay!" es el título de la muestra, queriendo significar la llaneza y autenticidad con que escribió y vivió, sin darse importancia, sin presunción y, sin embargo, rotundo, comprometido y rebelde hasta el punto de conservar hoy plena vigencia como poeta.
La exposición se inscribe dentro de los actos del 80 Aniversario del nacimiento del poeta sayagués. Tal conmemoración de aquel alumbramiento el 18 de diciembre de 1935 en Formariz propició la creación de un grupo de trabajo con la pretensión de "difundir la obra y personalidad" de un sayagués universal coincidiendo con el que hubiera sido su octogésimo aniversario.

sábado, 1 de agosto de 2015

lunes, 2 de febrero de 2009

Está pasando

Pasa lo que pasa…, pero no ocurre nada.

Nos han birlado, en poco más de un año, la mitad de nuestros ahorros. Sea en “el ladrillo”, sea en bolsa o en fondos cualesquiera. ¿Pasa algo? Nada. Quietos todos y calladitos.

Nos mienten, nos timan, se cachondean de nosotros, de nuestros hijos, de nuestros mayores… Nos recortan las libertades cada día, nos dejan en el paro los mismos que prometieron el pleno empleo, nos nacionalizan a los hijos para catequizarlos en el pensamiento único, ponen en peligro las pensiones… ¿Qué ocurre? Nada, nada absolutamente. Las organizaciones sociales chitón, si hablan puede peligrar su subvención.

Infeccionan el tejido social con virus patógenos que arrasan con los valores básicos de nuestras raíces judeo-cristianas. ¿Alguien hace algo? Ni los líderes de opinión, ni las instituciones académicas, ni la jerarquía religiosa se atreven a decir esta boca es mía.

De este letargo habremos de despertar un día. Glorioso día en que tendremos que ponernos a rehacer lo que tan insensatamente hemos dejado derruir. “¡Es la historia, idiota!”

Safe Creative #0902022507652


domingo, 25 de enero de 2009

Modelos

Se nos mueren. Les abate la corrosión inexorable del tiempo y de su desgaste por haber hecho mucho de lo poco, a base esfuerzos y renuncias. ¿Qué digo? Más que mucho de lo poco, ¡todo de la nada! Porque con sólo cuatro achiperres y su celo paterno, en unos lustros, nos catapultaron a un nivel de cultura, recursos sociales, infraestructuras, empleo y ocio equiparables a los del resto de países desarrollados de Occidente. Y eso que veníamos de las alpargatas, el tocino y los sabañones. O sea, de la miseria y desolación que la locura bestial de una guerra expande por el territorio en que se libra.

Pero ellos confiaban ciegamente en el poder arrollador de la voluntad humana cuando se entrega sin desmayo a la conquista de un noble ideal, hombro con hombro, dando lo mejor de sí mismos y sirviendo honestamente (en vez de servirse) a una causa que sólo ambicionaba el bien de todos, empezando por la familia propia y la nación.

Pena es que, poco a poco, estos modelos y referentes que sin presunción ninguna y sin alharacas han mostrado a nuestra generación (la última de la España de la escasez) el camino para estar en el mundo con dignidad. En silencio, con la misma discreción con que vivieron y trabajaron en vida, salen ahora de las residencias de mayores o de los hospitales para su definitivo y eterno descanso. Irreparable pérdida.

No lloremos por ellos. Rindámosles el homenaje que tienen tan merecido. Pero ahorrémonos las lágrimas, que habremos de derramar con largueza en los tiempos de precariedad y sufrimiento que se avecinan.

¿Cómo iba a poder ser de otra manera? Ya hace años que la sociedad del bienestar venía ridiculizando a estos maridos fieles, hombres de palabra, trabajadores sacrificados, padres responsables, patriotas fervientes y consecuentes con el sentido trascendente de su existencia. A cambio ¿qué? ¿No ven la tele? Tarambanas, perdularios, fantoches, irresponsables, birrias, trapaceros, estafadores, traidores, puteros, vividores, vagos, badulaques, follones… No hay otra cosa.

Con tales modelos nuestra sociedad, sumergida en una crisis de valores mucho más preocupante que la económica, si no reacciona con premura va a padecer consecuencias de terrible alcance. Esto no ha hecho más que empezar.

Claro que hay otra manera de ver las cosas: acaso estas convulsiones sean los primeros síntomas del alumbramiento de una ruptura con la sinrazón para volver al buen sentido. ¡Ojala!

Safe Creative #0901252467675

martes, 13 de enero de 2009

Inadvertencia

En 1959 una facción de las juventudes del PNV se escinde para crear "Euskadi ta askatasuna" (ETA). En el transcurso de los cincuenta años que ahora se cumplen, los asesinatos perpetrados por esta sanguinaria banda de terroristas asciende a casi mil. Sobre poco más o menos ése es el número de víctimas que, a fecha de hoy, ha causado la lamentabilísima confrontación armada entre los terroristas de Hamás y el ejército israelí, en la franja de Gaza.

Entre nosotros, hay un claro posicionamiento de las televisiones, gentes de la farándula, líderes de opinión, políticos de izquierda, colectivos de gays y lesbianas, prensa progubernamental y, hasta del propio Presidente del Gobierno, en contra de Israel. En Madrid, se han manifestado tras una pancarta que calificaba de “genocidio” la respuesta armada de Israel a los ataques indiscriminados a su territorio, tras reiteradas advertencias a los terroristas palestinos.
Cada cual puede entender los hechos de la manera que quiera y llorar las muertes que desee. Libertad ante todo. Si bien, personalmente, me parecen todos los seres humanos de igual dignidad y consideración. Pero los casi mil compatriotas nuestros, víctimas inocentes de la barbarie sanguinaria de ETA no han merecido tanto apoyo, hasta la fecha, por parte de los mencionados grupos. Tampoco parecen inquietarles las muertes de los miles y miles de inocentes que anualmente son masacrados por la lacra infanticida del aborto en las clínicas españolas. Su silencio es la prueba.

Esta postura, que pudiera parecer sectaria, ha de ser debida a simple inadvertencia. No cabe otra explicación, tratándose de gente tan culta, sensible y solidaria. Tomen buena nota, pues, para en un plazo prudencial convocar manifestaciones por estas causas que les sugiero. Y, por favor, que no terminen tirando piedras contra nadie, que la paz se construye eliminando toda violencia.

Safe Creative #0901132401775

domingo, 11 de enero de 2009

Juan Manuel de Prada

Sé que somos paisanos (zamoranos los dos), comparto ampliamente sus ideas, le admiro mucho como periodista y escritor, me estimula su valentía de católico públicamente confeso y militante, pero no tengo el placer de conocerlo personalmente. Sin embargo, no quiero aguantar las ganas de felicitarlo y aplaudir públicamente su testimonio de amor a la verdad. No es otra la razón de esta nota que hoy escribo, acabado de leer en ABC (sábado 10/01/2009) su artículo La crisis y los principios.

Por mucho que la máquina de engañar se entregue a fabricar trolas y cortinas de humo a destajo (¿se imaginan a los stajanovistas de Zapatero dando a la manivela de la bola, sin parar, en la ex bodeguilla de Moncloa?), por mucho que los que se comprometieron a defenderla abdiquen de ella (¿qué me dicen de la macana del actual PP?), la fuerza de la verdad acabará por imponerse, siempre que al menos uno, un solo hombre honesto, se mantenga fiel al compromiso de anteponer sus principios a los réditos de traicionarlos. Está en la Biblia (Jeremías 5,1) y la palabra de Dios ha de cumplirse.

Esta semana pasada la nieve lo ha cubierto todo. Todo es todo y, por lo tanto, también la información sobre los males de nuestra España, en los medios propagandistas del Gobierno que padecemos, que son casi la generalidad. Las anteriores semanas ha sido otra engañifa y las próximas ha de ser cualquier otra vaina sobre la lujuria de famosos u otros escándalos de alto morbo. Conocida es la artimaña por habitual.

Hay motivos para la esperanza. Ahí está Prada. Un referente: en prensa, en literatura, en su opción de vida. También Luis María Ansón que, sin pelos en la lengua, ha anunciado hoy en El Imparcial: «El Gobierno camina con paso firme hacia el desastre». Es terca la realidad y acaba por imponerse. Pero los periodistas tienen la responsabilidad social de prevenir para evitar a los ciudadanos un largo tiempo de sufrimiento.


«Para un periodista el principio fundamental es buscar la verdad y contarla» Son palabras de Ben Bradlee director del diario The Washington Post, en la época política más turbulenta de Estados Unidos. Él convenció a Katharine Graham, la empresaria, de que era imprescindible, por el honor del oficio, hacer caso a unos jóvenes reporteros, Bob Woodward y Carl Bernstein, que habían visto que algo olía a podrido en el caso Watergate. Un olor, en cualquier caso, menos nauseabundo que las tufaradas fétidas que exhala la podre en la que hoy aquí nos quieren sumergir a toda costa. Y, sin embargo, logró derribar al presidente Nixon, entonces el hombre con más poder en el mundo.

Safe Creative #0901112388980